Cambrujo: música tropical realizada a base de hechizos de cumbia



Como saben, el número de este mes trata sobre la Ciudad de México y sus habitantes, pero también sobre aquello que nos hace sentirla y vivirla. Para comenzar quisiera dejar una pregunta al aire. ¿Cuál es el sonido que caracteriza a la Ciudad de México?

Responder a esta pregunta está difícil pues están los ruidos que hacen los motores de los camiones con poco mantenimiento, el de los perros ladrando por doquier y el bullicio del centro.

Quizá en vez de elegir un solo sonido tengamos que dejarnos llevar por la orquesta citadina que es todo y nada a la vez. Pienso en que se juntan el pitido de los cláxones en hora pico, los silbidos de las aves que habitan los bosques apenas verdes, las pláticas de extraños en Madero, la música tan variada que venden en discos a diez pesos en los vagones del metro y las risas de los niños saliendo de la escuela. Es una ciudad ruidosa, eso lo sabemos, pero son esos sonidos los que le dan vida.

Además de sonidos sin sentido, están aquellos otros que le dan sabor a nuestros días, canciones que nos hacen bailar y sonreír por más estresados que estemos. Por ejemplo, las canciones de Cambrujo, una banda oriunda de Coyoacán, que en sus palabras “crean música tropical realizada a base de hechizos de cumbia”, y quienes aceptaron nuestra invitación para la entrevista de hoy.


Beatriz: Muchas gracias por estar aquí, ¿cómo se encuentran el día de hoy?


Cambrujo: Bien, bien, gracias.


Hugo: Bueno, pues yo soy Hugo, soy el percusionista de la banda.

Andrés: Yo soy Andrés y toco la guitarra.

Pedro: Yo soy Pedro y estoy en el bajo.

Yojan: Y yo soy Yojan, el cantante de la banda.


Beatriz: Mucho gusto, gracias por estar aquí. Cuéntenme, ¿cómo surgió Cambrujo?


Hugo: Te platico un poco sobre cómo nos formamos. Llevamos desde febrero del año pasado trabajando juntos este primer EP que tenemos, nada más lo realizamos Andrés, Yoja y yo; Pedro es un elemento que se acaba de incorporar, muy buen elemento, la verdad. En sí nos formamos a partir de febrero del año pasado, somos estudiantes de la UNAM y en ese tiempo estábamos en paro de labores. Aprovechando esos días libres decidimos juntarnos en mi casa, tu casa, a tocar los coversitos de cajón, ya sabes, Soda Stereo, Caifanes, etc., y con otros compas, entre los cuales estaba Yoja, empezamos a platicar y surgió el interés de hacer algo propio. Andrés y yo somos músicos de grupos versátiles y tocamos puros covers realmente, pero también teníamos la espinita de empezar a aportar un poco de nuestra cosecha en esta situación, y fue cuando ya convergieron bien los intereses en los que estábamos Yoja, Andrés y yo, así comenzamos.


Beatriz: ¿Por qué le pusieron Cambrujo?


Yojan: Cambrujo viene integrado de dos de las palabras. Viene, primeramente, de la palabra cambujo proveniente del sistema de castas de la Nueva España, era la mezcolanza entre el español, el indígena y el negro; quisimos hacer referencia a la cuestión de la música y de la cultura, en esta mezcolanza de las razas. Y brujo, añadiéndole toda esta parte cultural de lo místico, de lo mágico que tiene la cultura mexicana. Por eso le pusimos Cambrujo, es la mezcla de las castas y la cultura de la brujería.


Beatriz: ¿Cómo definen su estilo musical?


Andrés: Es un jugar con muchos estilos de cumbia, cumbia peruana, argentina, colombiana, tradicional o un poquito vallenata y obviamente la mexicana.

Pedro: Medio sonidero.

Andrés: Si, también metiendo la onda del sonidero, es una mezcolanza de todo eso, un poquito.




Beatriz: ¿Por qué escogieron tocar cumbia y no cualquier otro género?


Andrés: Pues nosotros trabajamos desde los 15 o 16 años en quinceaños, bodas, todo eso, sí nos juntamos a echar los covers de Cerati y el rockabilly, lo de cajón, pero nosotros dos (Hugo y Andrés) toda la vida estuvimos en lo tropical, norteño, cumbia, pal baile, para el guateque y pues, yo creo que de ahí lo agarramos y de ahí no salimos (risas).


Hugo: Sí, también mucha influencia de este Coyoacán (Santo Domingo) que mucha gente no lo conoce. Al ser una colonia popular escuchas tropical todo el tiempo, lo cual es chistoso, escuchas tropical o rock, entonces también es un poco difícil salirte de ahí. Pero no lo vemos así, la verdad queremos mucho al género. También influye, por ejemplo, en mi caso, mi padre y mi madre toda su vida les ha gustado mucho el tropical, la salsa, la cumbia, el merengue, todos estos géneros que son muy enriquecedores y que a veces la gente no lo aprecia de la manera como debería serlo. Entonces también por eso nos aferramos un poco a esa situación y a este género en especial.


Beatriz: Claro, además siempre está la carga racista y clasista, sobre todo hacia la cumbia, dicen que “puro naco lo escucha” (risas). A mí me molesta mucho eso, me encanta la cumbia, me gusta más que la salsa, siento que últimamente las personas de nuestra edad escuchamos más cumbia que otros géneros, es interesante que recuperemos la cumbia.

¿Qué es lo que los ha inspirado a crear su música?


Yojan: La creación de la música viene de muchas inspiraciones, como cosas de la vida, situaciones que nos han ocurrido, es tratar de canalizar y hacer una catarsis de todas las situaciones que nos ocurren en la vida diaria y enfocarlas de manera constructiva. Creo que viene de muchas cosas, al menos en este álbum yo puse dos canciones que ya había compuesto anteriormente, las compuse cuando estaba más morrillo y precisamente era una forma de desahogar las emociones que yo tenía por dentro, y con la ayuda tanto de Andrés como Hugo, y ahora el gran Peter que nos está apoyando con el bajo, fue como pudimos ensamblarlo porque yo traía esas canciones y Hugo y Andrés pusieron toda esta parte de los arreglos, hacerlo y crearlo. Más que nada, los sentimientos que están expresados en este EP, son como de esa sensación de cuando rompes con una pareja que sientes que es tu mundo entero y quieres hacer hasta lo imposible para que esto dure, pero lo que va a mencionar Hugo más adelante es esta cuestión de darle en la madre ya por completo al amor romántico, destruirlo, deconstruirnos, por así decirlo.


Hugo: Si me permites ya empezar con este pasaje de lo que hablamos del EP. Tocando lo que ahorita comentaste de que te gusta más la cumbia que la salsa, es también irnos a contextos ¿no? Realmente la salsa sí ha sido hasta cierto punto elitista, toda esta cuestión de la salsa consciente que hubo con referentes como Willy Colón y Rubén Blades, esa salsa sí pudo traspasar fronteras también a partir de que es un género muy técnico, y la cumbia, como ahorita lo dijiste, es muy de la periferia, es un género muy popular, también por eso es que lo quisimos tomar.

Recuperando lo que te estaba platicando Yoja, el EP es una manera de diferenciación del mercado y a nivel industrial, lo que quisimos hacer es tener una diferenciación en platicar una historia en tres ocasiones. Regularmente nos venden una historia por canción, nosotros creemos que a veces falta tiempo para poder expresar lo que queremos decir, entonces lo que quisimos hacer es una historia general, una historia lineal que tuviera el tiempo de desglosar en cada faceta los sentimientos que uno puede llegar a tener en la historia que está platicando Yoja, te la cuento rápido.

La historia trata de una persona que sufre una pérdida de un amor, en la primera canción tratamos de desglosar toda la atmósfera que conlleva todo ello, o sea, los sentimientos encontrados que podemos llegar a tener. La segunda canción está tocando estos temas de lo que nosotros somos y cómo nos vemos, la cuestión cultural llena de misticismo, quisimos hacer un pasaje donde, en un momento de desesperación para poder recuperar a su amor, acudiera a hacer un amarre, por eso la canción se llama La cumbia del aquelarre, en esta segunda canción también expresamos no tanto con letra, pero sí de una manera más visual, más sensitiva e instrumental, lo místico y la magia negra. Y a la tercera canción decidimos darle un final donde no se concretara el amarre, es una faceta, perder un amor nos duele mucho, caemos en depresión, nos sentimos muy mal. Lo quisimos hacer así para poder hablar de la percepción del amor romántico, la manera en como nos lo venden en todas las industrias, donde toman como romanticismo el hacer cualquier cosa por una persona sin ver los límites, porque hay un límite, es la verdad, y en la historia lo que quisimos hacer es mostrar que llegar a un amarre es pasar el límite, perjudicas a otra persona.

Queríamos deconstruir este concepto del amor romántico y también hablar sobre amor propio. Se supone que, si amas a una persona, no debes llegar a hacer esas atrocidades, y también a la hora de estar dañando a esa persona te estas dañando a ti mismo. La cumbia se puede considerar más de fiesta, pero también con ella se pueden tomar temas un poquito más sociales, darle una buena reflexión o un buen mensaje, la música es un buen portavoz para poder hacerle eco a todas estas situaciones.




Beatriz: Lanzaron su EP el 22 de abril, ¿cómo fue su proceso grabándolo?


Andrés: Pues la grabación y la producción fueron totalmente caseras, nosotros nos autoproducimos. Nos hicimos ayuda de algunas herramientas tecnológicas, por ejemplo, los teclados fueron con vía MIDI y todo lo demás a micrófono. Tuvimos que acondicionar acústicamente e insonorizar, nos hicimos valer de cosas como cobijas, esponjas, la ropa misma, a veces hasta libros, ponerle cobijas al micrófono. En el lapso de las canciones se escuchan cosillas como, por ejemplo, el perro ladrando, pasó el del agua y el del gas, cosas totalmente cotidianas.

A la hora de grabar se nos hizo fácil en el sentido de que estábamos en un ambiente ameno. Lo que nos costó más fue empezar a mezclar y masterizar. Teníamos lo necesario, no es que tuviéramos un montón de micrófonos ni nada de eso.

Y en cuanto al aspecto visual, optamos porque fuera jugar con este concepto que se está haciendo de Lo-Fi mexicano, que lo que hace es agarrar ilustraciones en tipo loop. Nos ayudó una artista visual que se llama Jessica Alquicira, @charlatana__ en Instagram, nos ayudó con las animaciones. También está Ángel, que es un fotógrafo de Pachuca, él tomó las fotos y Jessi sobre esas fotos empezó a hacer las animaciones en loop, también lo hicimos así porque no teníamos dinero para hacer una producción de nosotros tocando como en una sesión en vivo, por eso optamos por ese tipo de visuales y la producción igual. Si bien no tenemos todo el equipo que quisiéramos tener, tenemos lo medular, con lo que trabajamos, afortunadamente no tuvimos que comprar mucho porque como trabajamos en esa onda ya teníamos varias cosas.


Beatriz: ¿Cuáles fueron sus influencias musicales para hacer este EP?


Andrés: Como mencionamos hace rato, cumbia de toda Latinoamérica, pero también gente de Argentina como Nueva Luna, que tienen unas guitarras muy marcadas, o los propios villeros de la Argentina como Mala fama y Damas gratis. También gente de Perú, como los Mirlos y los Destellos, de aquí de México como Sonido gallo negro. En la cuestión salsera, a mí me gusta mucho Rubén Blades. De otros géneros, Stevie Ray Vaughan con una guitarra un poquito más de blues.


Yojan: Pues a mí me gusta todo lo que es el rock en español, rock en inglés y también cumbias y salsas. Me gusta mucho Amaury Gutiérrez y Francisco Céspedes, en esa cuestión de que son cantautores. También hay influencia de la trova y las baladas. Pero la transición de las canciones que las llevaban a la cumbia, fueron arreglos meramente hechos por mis panas, tanto Andrés como Hugo, y ahorita Pedro que también está metiendo ahí un poco de su estilo. La cuestión es integrar todos estos estilos en vez de encasillarnos, todo suma y nada resta.


Beatriz: Tienen poco de haber sacado su EP, pero ¿cuáles son los planes que tienen para el futuro de Cambrujo?


Hugo: Estamos buscando más integrantes, nos ha costado conseguir gente, la verdad no sé por qué, apenas Pedro ha sido el que se ha rifado mucho con nosotros. Es complicado que alguien también crea en lo que haces, pero hay que aferrarse a todo. Tenemos pensado hacer una sesión y hacer covers, tenemos un cover ya en nuestro canal de YouTube de la gran artista Natalia Lafourcade, queremos hacer covers metiéndoles un poco de nuestra sazón, son nuevas ideas y se va enriqueciendo mucho. Ahorita está la situación de la pandemia, todavía no hemos concretado salir a tocar o buscar lugares donde poder mostrar nuestra música, así que solo tenemos el ámbito digital.
















Beatriz: ¿Qué le recomendarían a grupos o músicos solistas que están tratando de crear su música durante la cuarentena y que están pasando por situaciones como las de ustedes, que no tienen un espacio o quizás no tienen todas las herramientas?


Andrés: Las herramientas no lo son todo, pero hay algunas medulares. Sí se pueden hacer cosas, la digitalización ha ayudado bastante en ese sentido. Y el crear cosas, el crear canciones, siento yo que es como ser un escritor que antes es lector, esto es, empezar a nutrirte de varios soniditos y que tú vayas agarrando tu propio estilo, ver también qué quieres expresar. Otra cosa es aferrarse y chambear para lograr las cosas, tienes que practicar y estudiarle.


Yojan: Así como dice Andrés, la cosa es chingarle y aferrase un chingo y machetearle.


Pedro: También ser muy responsable. Por ejemplo, yo empecé a tocar así como de cotorreo, y después también tenía muchas ganas de tener un grupo. Creo que también me dieron la oportunidad Andrés y Hugo porque veían que yo iba a las fechas que se estipulaban. Otra cosa es invertirle, yo trato de invertirle a la cuestión de grabar mis propias maquetas, es cuestión de comprar tu propio equipo, apoyarte en tu trabajo y ahorrar, comprar el interfaz, si quieres acondicionar tu cuarto, meterle espuma acústica, acoplarte con tus compañeros, poseer comunicación. Y pues es trabajo prácticamente.


Hugo: La mayor parte del equipo ha salido de este trabajo de la música que te comentaba, del grupo versátil. Sobre lo que mencionó Pedro, formar una banda o dedicarse a la música, mucha gente lo ve como un juego, pero la verdad conlleva muchísima responsabilidad y dedicación. Realmente nos ha costado y lo hacemos porque nos late y porque queremos realmente tratar de salir un poco, proponer, que la gente nos escuche, llegar a ellos, que les guste nuestro trabajo.


Beatriz: Y por último, ¿algo que le quieran decir a nuestros lectores?


Hugo: En primera instancia que se aferren, ya sea que tienen un proyecto parecido a lo de una banda o lo que sea, realmente aferrarse es lo que a veces nos hace falta. Disciplina con lo que hacemos es lo más importante y lo medular de toda esta situación. Tomar responsabilidades y aferrarse a lo que a uno le gusta, a lo que uno cree y nada más.

Andrés: En cuanto al número que plantean de la revista, sobre la Ciudad de México, hacer ver que en zonas como de donde nosotros somos, Santo Domingo, hay gente que está trabajando en cosas así, que también pueden proponer, que no nada más es la élite de la Roma, esos estudios que viven en su burbuja. Es una industria elitista, pero sí se pueden hacer las cosas, hay gente desde Neza, de Iztapalapa, que está trabajando en música que no es solo el rock; hay que quitarnos esa idea de que el rock o el jazz es la música de intelectuales, de bohemios, por ejemplo, a mí esta frase de “la cumbia es el nuevo punk” la odio, porque el punk es de allá, de blancos, es eurocentrista, la cumbia siempre fue la cumbia y será la cumbia hasta la muerte. Hacer ver eso, que hay gente proponiendo sonidos de los, llamémosles, países no centrales, que también se pueden meter en aspectos conceptuales, es algo que siento a veces no destacan de la cumbia, de la salsa.


Hugo: Igual está aquello a lo que la industria pone interés, ahorita a muchos de estos grandes artistas los quieren tropicalizar y ¿hasta qué momento? Ya cuando vieron un interés económico y muchísimas otras situaciones, es cuando cobijan a este tipo de géneros, es una cachetada a todas estas personas que estamos acá, que siempre hemos querido mucho al género, pero que difícilmente ha pasado de estos obstáculos.


Pedro: Justo por mi formación como historiador, esto que mencionas también le pasó al reguetón, yo recuerdo cómo lo mencionaban, “eso es de Iztapalapa o de Neza” y justo son zonas donde también se escucha mucho cumbia y música tropical, y hasta que la industria le ve un beneficio económico y se da cuenta de que hay gente que sí lo consume, es cuando muestran su interés y es como de “ah, la periferia es chida, ser naco es chido” y pues es chido siempre y cuando a ti te genere una ganancia económica, fuera de eso no llama la atención. Sin embargo, aquí estamos nosotros, dando la cara tanto por el género como por estos lugares, y decir que no necesitamos forzosamente de ese interés para hacer música, nace desde afuera, de Santo Domingo, Iztapalapa, Neza, Gustavo A. Madero y otras tantas zonas donde se hace música.


Yojan: Hay que encontrar gente afín a nosotros y rodearse de buenas personas, que confíen en uno y que les den una oportunidad. Y aferrarse un chingo a las cosas que uno quiere y no rendirse, a veces uno se desilusiona al ver que no le están saliendo las cosas, pero todo está en seguir adelante y rodearse de gente que nos apoye.


Beatriz: Muchas gracias por responder estas cuantas preguntas. Invito a mis lectores a escuchar la música de Cambrujo, los pueden encontrar en Facebook, Instagram, Spotify y YouTube.


Cambrujo: Gracias por la invitación.



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