París, Texas. (Un viaje en busca de la redención del ser humano)



"Paris, Texas" es una película de 1984 dirigida por Wim Wenders, director alemán reconocido por su trabajo en películas y documentales como “¡Tan lejos, tan cerca!”, “El Cielo Sobre Berlín”, “Buena Vista Social Club”, “Palermo Shooting” y “La Sal de la Tierra”. Cuenta con las actuaciones de Harry Dean Stanton, Nastassja Kinski y Dean Stockwell en los papeles principales. Así mismo, la música se encuentra a cargo del famoso guitarrista Ry Cooder, quien colaboraría nuevamente con Wenders al momento de trabajar en el documental “Buena Vista Social Club”.


Desde sus primeras escenas, "Paris, Texas" muestra una belleza estética impresionante. Y es que su primera secuencia es recordada como una de las más famosas en la historia del cine. La guitarra de Ry Cooder transmite un poderoso sentimiento de soledad, al mismo tiempo en que podemos ver la inmensa grandeza del paisaje tejano. Cabe mencionar que la película se estructura como una “road movie”, por lo que su narración transcurre principalmente en espacios abiertos como lo son las carreteras y las calles de la ciudad de Dallas.


La combinación de los sonidos producidos por Cooder y su guitarra, así como la fotografía a cargo de Robby Müller le valió varios reconocimientos a ésta cinta, entre ellos la “Palma de Oro” del Festival de Cannes y el Premio BAFTA al Mejor Director. Y es que además de lograr captar de una manera espectacular la belleza natural del estado de Texas, la historia que se nos muestra retrata a la perfección la humanidad de sus personajes, volviéndolos entrañables y provocando que al espectador le resulte fácil empatizar con los errores y aciertos que estos cometen.


La película comienza presentando a un hombre que parece perdido y abandonado a su suerte en medio del desierto. Éste hombre recorre incansablemente durante varios días el desierto de Mojave, hasta terminar derrumbándose por el cansancio y el agotamiento cerca de la frontera mexicana. Es aquí donde se da a conocer la identidad de nuestro protagonista. Se trata de Travis Henderson, quien ha estado desaparecido alrededor de cuatro años sin que su familia conociera su paradero. Lo cual provocaría que pensaran que éste había muerto. Es así como al enterarse de la ubicación de Travis, su hermano Walt se embarcará en un viaje para intentar llevarlo de vuelta a casa, cosa que no será del todo sencilla, pues Travis se encuentra en un estado amnésico y casi catatónico.



Se nos plantea que el suceso que llevó a Travis a sentirse tan perdido y desorientado se presentó una noche en que su casa se encontraba en llamas, lo que provocó que éste saliera corriendo dejando atrás a su esposa y a su hijo sin volver la vista atrás. Es así como se presenta en él un tipo de amnesia temporal o transitoria causada por el trauma vivido, lo cual provoca que no pueda recordar como era su vida antes de dicho acontecimiento. Travis no logra acordarse cuál es la razón por la que salió corriendo aquella noche, ni que es lo que lo llevó a adoptar una vida nómada en la que ya no cuenta con la capacidad de relacionarse con las personas.


Una vez que Walt logra localizar a su hermano, este lo ayuda a recordar su identidad e intenta convencerlo de que vuelva con él. Es durante el viaje de regreso, cuando Travis se entera de que su hijo Hunter (a quien apenas conoce) ha crecido y se encuentra viviendo en casa de Walt, quien junto con su esposa se ha encargado de criar al pequeño que habría vivido alejado de sus padres biológicos la mayor parte de su vida.

De esta manera es como presenciamos la segunda oportunidad de un padre que intenta comenzar a conocer al hijo con el que nunca tuvo ninguna relación más que la de ser su padre biológico. Este cambio de realidad y la búsqueda de una redención es lo que llevará a Travis a emprender un nuevo viaje en el que encontrar a la madre de su hijo para volver a formar una familia será su única prioridad.


El regreso de Travis no resulta fácil para Walt y para su esposa, ya que deben dejar de jugar el rol de padres que habían estado ejerciendo durante el periodo de su ausencia. Y es que una vez que padre e hijo logran formar un vínculo real, ambos emprenden el viaje en busca la madre de Hunter. Su travesía los lleva por un proceso de indagación sobre el paradero de la mujer, por lo que deben recorrer calles y seguir automóviles en la búsqueda de pistas que los lleven hacia el tan deseado reencuentro familiar.


Finalmente, Travis la logra localizar trabajando en un negocio que ofrece servicios sexuales en donde los clientes pueden asistir para hablar por un teléfono de línea directa con las mujeres y pedirles que hagan lo que les solicitan mientras éstos se dan placer en el anonimato de una habitación obscura, separada por un vidrio polarizado. Es así como Travis consigue hablar con quien fuera su pareja, sin que esta pueda ver quién se encuentra al otro lado de la habitación.


Durante la conversación que ambos mantienen, Travis comienza a confesar de manera indirecta su identidad al rememorar la historia que ambos vivieron años atrás cuando vivían juntos y todos los errores que él cometió, hasta llegar al punto de lastimar física y psicológicamente a Jane, quien fuera su esposa. Pues queda en evidencia que fue el mismo Travis quien comenzara el incendio que consumió su casa aquella noche. Esta narración a manera de disculpa, evidencia el arrepentimiento y el dolor con el que ha cargado Travis durante tantos años. Mientras que Jane, poco a poco comienza a identificar a la persona que se encuentra al otro lado del cristal luego de relacionar la historia que escucha con su propio pasado, lo cual provoca un evidente cambio en la actitud seductora de la joven, hasta llegar a las lágrimas provocadas por el recuerdo de los buenos y malos tiempos que llegaron a vivir juntos.


"Paris, Texas", trata de representar la desolación humana mediante una historia que con el tiempo ha dado vida a una de las películas de culto más aclamadas tanto por los críticos como por los espectadores, quienes se han encargado de que esta trascienda generaciones manteniéndose igual de vigente que en el año de su estreno. Pues como mencioné anteriormente, la compleja humanidad de sus personajes provoca que sea fácil lograr generar empatía con los motivos que los mueven.


Wim Wenders entrega una cinta elegante y con un alto nivel técnico y estético en su fotografía. Los colores que se utilizan son saturados presentando la visión sombría del mundo que percibe Travis. Al hablar del emotivo dialogo entre Nastassja Kinski y Dean Stanton hablamos de una de las escenas más recordadas en la historia del cine. Gracias a la interpretación de ambos actores, así como al guion de Sam Shepard y Lewis Minor Carsone, se logró captar de una manera impresionante la melancolía que invade a las personas al volver la vista atrás y reflexionar sobre las acciones que llevaron su vida hacia el lugar en que se encuentra en el presente. Con esta obra Wenders pasó a ser uno de los principales exponentes europeos y “Paris, Texas” se consolidó como uno de los principales ejemplos del verdadero cine de autor. Autentico, artístico, arriesgado y complejo, pero sobre todo, honesto.

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