Los sueños, ¿inspiración o imaginación?
- Jaqueline GonzƔlez
- 10 feb 2021
- 3 min de lectura
āEl que mira fuera sueƱa, el que mira adentro se despiertaā
-Carl Jung
Los sueƱos, un espacio donde la mente se permite crear y ser todo lo que la lógica y la razón marcan como imposible. Apuesto a que alguna vez has tenido un sueƱo que al despertar y analizarlo notas que cae en la locura, ya sea porque el lugar, tiempo, o la acción que se realiza en ellos, resulta improbable de llevar a cabo, o por lo menos no de la forma en la que se planteó ahĆ. Existen sueƱos que brindan alegrĆa, tambiĆ©n estĆ”n los que nos despiertan con un sobresalto o una sensación poco grata, los hay breves y otros no tanto, pero sin duda la mayorĆa de las personas los hemos experimentado.
Si lo pensamos bien, los sueƱos forman parte de la vida del ser humano desde la primera infancia hasta la vejez. Resulta algo tan natural que incluso cuando una persona tiene ausencia de estos durante su vida, puede ser seƱal de daƱo cerebral.
Y bajo esta normalidad que le otorgamos al hecho de soƱar, muchas personas toman cierta inspiración de ellos, ya sea que crean que han tenido una revelación, se les ha dado una seƱal o simplemente porque la imaginación dentro de estos es vasta y les permite observar cosas que no habĆan notado.
Existen ejemplos de esto, y ya sea que pensemos que el contenido de esas experiencias haya sido una revelación o solamente producto de una imaginación sin lĆmite que al dormir no puede impedir la mente racional, no se puede negar que gracias a su influencia, podemos disfrutar de cĆ©lebres composiciones artĆsticas o descubrimientos cientĆficos. Tal es el caso del afamado violinista y compositor italiano Giuseppe Tartini, quien vivió entre 1692 y 1770. Este mĆŗsico tiene una singular historia, y es que la invención de su composición mĆ”s afamada se vio influenciada debido a que tuvo un sueƱo en donde el diablo se le presentó y comenzó a tocar en el violĆn una melodĆa que al escucharla le pareció maravillosa y atractiva. Tartini quedó tan impresionado que al despertar intentó reproducirla, naciendo asĆ la composición que le darĆa reconocimiento y fama llamada āEl Trino del Diabloā, que segĆŗn sus palabras, fue la mejor sonata que creó en su carrera, pero fue incapaz de igualar lo que habĆa escuchado en su sueƱo y consideraba a su composición como inferior. Podemos observar que Tartini hizo de ese sueƱo su musa y creó una pieza maravillosa que sigue atrayendo por su belleza y complejidad, puesto que parte de la fama de la melodĆa es que requiere gran tĆ©cnica de parte del mĆŗsico que la reproduce.
Por otra parte en el campo de las ciencias duras, tenemos el caso del quĆmico ruso inventor de la tabla periódica Dmitri MendelĆ©yev, quien llevaba tiempo sin poder determinar la ubicación definitiva de los elementos quĆmicos en la tabla, hasta que en un sueƱo observó la versión que usarĆa como definitiva, misma que lleva usĆ”ndose hasta la actualidad.
La Ćŗltima mención es para el quĆmico alemĆ”n August KekulĆ©, quien descubrió la estructura anular del benceno despuĆ©s de haber soƱado estar rodeado por serpientes que formaban un hexĆ”gono.
Al vislumbrar ejemplos como los anteriores, resulta curioso como un sueƱo puede influir a tal grado en las personas y fomentar la creatividad. Dentro de ellos es posible desafiar la normalidad y romper con los parĆ”metros de lo habitual, tal vez por eso sirve de fuente de inspiración para quien decide ver mĆ”s allĆ” de āsolo un sueƱoā.
A su vez, existen obras literarias que se han apoyado en el carĆ”cter imaginativo de la experiencia de soƱar, un ejemplo bastante conocido es āAlicia en el paĆs de las maravillasā, en donde Lewis Carroll, a travĆ©s de la imaginación y sueƱos de Alicia, describe un mundo fuera de lo normal, incluso haciendo constantemente alusión a la locura, puesto que ese mundo no tiene lĆmites a diferencia del mundo real. De ahĆ radica el Ć©xito de su obra, ser un portal a un mundo extraordinario.
MÔs allÔ de lo inspiracional y fantasioso, el terreno de los sueños ha sido investigado por la neurociencia como forma de entender el porqué de la naturaleza de su contenido, o para conocer mÔs sobre la actividad cerebral dentro de los sueños. Pero la neurociencia no es la única que ha tratado de darles un significado, si observamos bien, desde la antigüedad han existido intentos de tratar de entenderlos o de dotarles de un significado. Probablemente sigan pasando los años y la humanidad se siga intrigando, inspirando o dejÔndose llevar por las emociones que evoca soñar. No hay que olvidar que después de todo, es una manera de romper con la realidad y eso no siempre nos viene mal, ¿tú qué piensas al respecto?
