Divinidades duales, ¿Demonios o dioses?

Aunque no me considero católica, tengo conocimiento de las deidades de dicha religión debido a que mi familia, así como un gran numero de familias mexicanas, la practica y crecí rodeada de ella. Decidí mencionarlo porque dentro del contexto católico es bastante conocida la tendencia a separar el bien del mal; hay demonios y ángeles constantemente inmiscuidos en una batalla. Observamos a un “diablo” encargado de comandar el mal en la tierra, y una “divina trinidad” símbolo por excelencia de la bondad y la creación del todo.

Soy consciente que la separación entre bueno y malo no es exclusiva del catolicismo, sin embargo, es una de las doctrinas religiosas con más alusión a ello. Por está razón, al aumentar mi conocimiento sobre mitología de diversas partes del mundo, desarrollé curiosidad por deidades sin polarización entre el bien o el mal. Estas figuras representan un conjunto de la luz y la oscuridad, mostrando equilibrio en ambas fuerzas. Consideradas tan destructoras como bondadosas, es ahí donde destaca su poder. No te dejes engañar por su apariencia oscura, al contrario, han demostrado ser divinidades justas y constantes.

Un caso muy claro de una deidad con esta dualidad es Abraxas, considerado por sus adoradores como “creador e impulsor de la materia, así como su destructor”. Representado como un ser mitad gallo y mitad serpiente, es una figura adorada dentro del “Gnosticismo”, practica basada en la tradición judeocristiana, con origen entre el siglo I y II d.C., considerada parte de la herejía. Diversas fuentes ligan a Abraxas a los egipcios, a la demonología y a los druidas celtas, en todo caso, se trata de una divinidad bastante antigua. Los relatos donde se le menciona hacen alusión a su poder supremo, llamándolo mediador entre Dios y la humanidad. Se le atribuyen dos polos, femenino y masculino; era ampliamente venerado como temido, y a pesar de su origen remoto, ha influido en la cultura popular, por ejemplo, dentro del universo de la saga literaria de Harry Potter existe un personaje llamado “Abraxas Malfoy”, siendo este padre de un personaje recurrente de la saga, Lucius Malfoy. Pero no solamente se le menciona en este universo fantástico, también Marvel posee un personaje con el nombre de esa deidad. En la vida diaria podemos encontrar tiendas, fundaciones, academias o grupos musicales llamados Abraxas. Por lo tanto, probablemente alguna vez hayas escuchado su nombre, no importando si no sabías de quién se trataba.

Siguiendo con las menciones, pongo a discusión a una deidad de las más arcaicas, misteriosas y complejas, Hécate. Si bien no existe un consenso sobre su origen, es representada en relatos como hija de los titanes griegos Perses y Asteria. Reconocida por su poder en el cielo, el mar y la tierra, se le representa como una figura femenina triple, en donde destacan elementos como antorchas, la luna, la serpiente y la compañía de perros negros. Su imagen fue cambiando hasta vincularla a ser guardiana de la oscuridad, diosa de las encrucijadas y relacionada con las fases de la luna. Los marinos de la antigüedad le pedían buenas travesías, los hechiceros y brujas le veneraban y la consideraban una mediadora entre la luz y la oscuridad. Los relatos muestran que era respetada por los dioses griegos y su presencia trascendió hasta convertirse en una deidad notable entre los practicantes de la religión neopagana Wicca.

Hécate a pesar de rodearse de misterio, ha sabido filtrarse en el ámbito del cine, siendo mencionada recurrentemente en películas y hasta series sobre brujería, además, su imagen se encuentra presente en esculturas a menudo anónimas y realizadas dentro del estilo barroco. Incluso se ha discutido sobre si el diseño de la famosa estatua de la libertad fue inspirado en esta diosa; pero tal y como sucede con la mayoría de los asuntos relacionadas con Hécate, aún se trata de un enigma. Pareciera que el misterio alrededor de esta diosa promueve que se hable de ella manteniéndola vigente.

Por último, el turno es para una deidad de origen hindú considerada una de las más importantes, Kali. Representada como una diosa oscura de múltiples brazos y llamada “madre universal” o “destructora del mal, de los demonios y la divinidad. Los relatos hinduistas cuentan su triunfo sobre lo maligno y la devastación causada a su paso. Por esa razón, es temida por su naturaleza exterminadora y al mismo tiempo es reconocida por su fuerza para enfrentar el mal y la capacidad de regenerar. Kali representa la creación y la destrucción, el caos y el orden. Su poder no se polariza, aunque tiene los elementos para hacerlo. Su enseñanza radica en mostrar la parte oscura de lo divino. Continuamente se le representa sosteniendo una cabeza decapitada y con expresión poco apacible, razón por la cual quien no la conoce tiende a catalogarla negativamente, no obstante, en la actualidad sigue siendo una de las figuras más respetadas y veneradas dentro del hinduismo.

Si bien las deidades antes descritas no son las únicas representantes de una dualidad entre el bien y el mal, son de las más reconocidas por estas características. Algunas personas las consideran demonios destructores, otras más las veneran por ser creadoras y benévolas. Asimismo, nunca pasan desapercibidas. Tan solo su imagen es motivo de controversia. En lo personal, es la razón por la cual captaron mi atención al conocer su historia, por no tratarse del héroe o el villano y por rodearse de una fuerte aura de misticismo. Ahora te toca a ti hacerte una opinión sobre estás deidades, ¿les consideras entidades bondadosas o malignas?

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