5 pesos de amor

Me encuentro en Tasqueña, esperando abordar el metro que me lleve a tu encuentro. Pasando por Anaya, recuerdo el parque Masayoshi donde te miré por vez primera, y cuando hacemos escala en Portales viene a mi mente los postres que comimos hasta reventar.


Me acerco un poco más a Chabacano y de estación en estación me sumerjo entre fotos y recuerdos. Ahora entro al hormiguero, el primer transbordo para llegar con vos.


Pero "Baia Baia, Tacubaya" ¡Tu regalo no lo llevo! ¿Quién podrá salvarme ahora? Como por arte de magia aparece un vagonero pregonando los "bonitos artículos de novedad para el niño, la niña, la esposa y la amante" pregunto el precio y me responde "diez pesos le vale, diez pesos le cuesta". Así como me atiborro de menjunjes, "cahuates", pistaches y una flor para adornar tu rostro con una sonrisa.


Vuelvo a transbordar y llegando a Ecatepec te busco una y otra vez. Quedamos debajo del reloj, pero mi sorpresa es mayor pues me han robado tu amor... Una decepción verte de la mano de él. Espero otro tren y un amigo que vive en Consulado me llama para saber si estoy bien. Así es como paso de Verde a Amarillo y con los dulces de a diez, nos reunimos otra vez.


La flor se quedó en el vagón, esperando encontrar otro amor, viajará de estación en estación, transbordando de mano en mano. No sé si llegará a la Paz o simplemente se pierda en Boulevard.


¿Quién diría que con cinco pesos tantas cosas viviría?


Mi limosina naranja, viajando noche y día.



6 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo