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El medio más libre: el fanzine

  • Abigail Campos
  • 5 ago
  • 9 Min. de lectura
Fotografía obtenida de la Biblioteca Nacional de Colombia
Fotografía obtenida de la Biblioteca Nacional de Colombia

Desde hace mucho tiempo conozco lo que son los fanzines, pero no me había interesado conocer a fondo esta clase de publicaciones, fue hasta hace poco cuando encontré muchos perfiles en Instagram que mostraban no solo ejemplares físicos, sino que enlistan los festivales y, lo más importante, explicaban su importancia, por ello me entro la necesidad de comunicar su existencia, valor e historia a los más posibles.

El diccionario de la Lengua Española define fanzine como "revista de escasa tirada y distribución, hecha con pocos medios por aficionados a temas como el cómic, la ciencia ficción, el cine, la música pop, etc."[1], aunque explica muy bien este tipo de publicación, a esta definición le faltan algunos elementos indispensables para entenderla en su totalidad: como el hecho de que es completamente artesanal, realizada con distintas técnicas (collage, ilustración, gráfica, entre otras), realizado por cualquiera con toda clase de materiales y recursos, con lo cual se volvió un fenómeno cultural. Más específicamente "El término ‘fanzine’ procede del acrónimo en inglés formado por las palabras ‘fan’ y ‘magazine’ que traducido literalmente a nuestro idioma significa ‘revista para fans’ y fue acuñado en 1940 por Louis Russell Chauvenet."[2] En pocas palabras es una publicación por y para aficionados a cualquier tema, a su vez son quienes gestionan su producción.

La palabra ‘zine’ es una versión corta del término fanzine según el Oxford English Dictionary, muchos la prefieren debido a la evolución de las publicaciones y creación de un subgénero donde estas autoediciones son más personales, donde el creador se muestra desde la absoluta subjetividad (Perzines). Indistintamente de cual de los dos nombres se escoja esta es una publicación de imágenes originales o apropiadas, a grandes rasgos puede abarcar cualquier obra autoeditada de interés limitado (de menos de mil ejemplares), reproducida, principalmente, por fotocopiadora.

Es una forma libre y personal de manifestarse mediante la autoedición, es una herramienta de expresión que surge para compartir ideas, pensamientos, sentimientos personales, teniendo total libertad, a la cual no se podría acceder en los medios tradicionales de comunicación. "Este tipo de publicaciones autogestionadas suponen por sí mismas una reivindicación de nuestra autonomía, (re)conquistando esos espacios a veces inaccesibles o simplemente con los que no nos identificamos."[3]

Pueden ser una vía de comunicación para aquellos que se sienten diferente, logrando ser una herramienta de empoderamiento, para fomentar la creatividad y ser usado para conectar con personas con gustos en común, para así sentirse parte de una comunidad mediante la cual compartir ideas; encontrar a gente con algo en común y crear amistades es de las principales motivaciones de quienes crean fanzines.

Pueden contener cualquier tema, no tiene reglas estrictas ni línea editorial o periodicidad, usualmente de pocas páginas, desde una hoja doblada en cuatro hasta 40, de tirada corta y numerada para mostrar su carácter efímero, artesanal y hasta exclusivo.  Caracterizados por una gran variedad de formatos a imitar como revistas, folletos, abarcando una amplia gama de intereses como culturales y hasta activismo.

Se encuentra en constante evolución junto a las nuevas tecnologías y formas de expresión, pero mantiene su independencia, creatividad, comunidad: "Con ellos nos acercamos a la experimentación, a la libertad, a la circulación de información diversa, al humor como estrategia, al valor de los afectos, a la construcción colectiva solidaria, a la autogestión, a la capacidad de hacer desde la honestidad."[4] Forma parte de la cultura visual donde jóvenes promueven su trabajo, pueden identificarse, crear espacios de afinidad y convivencia.

Cuenta con varios objetivos implícitos: el principal es el de compartir intereses, ideas, experiencias, conocimientos; ofrecen un espacio para expresar la creatividad sin restricciones, en diferentes formatos, estilos; dan voz a grupos marginales o subrepresentados para poder expresarse y desafiar la narrativa dominante y visibilizar sus realidades; herramientas para el activismo social, movilizando y creando conciencia sobre temas poco hablados; documenta, registra, archiva eventos sobre la cultura underground, de todo aquello al margen de la cultura mainstream; fomentar la creatividad, además de crear momentos de diversión y entretenimiento.

El fanzine es muy diferente a otros productos culturales semejantes pues cuenta con imágenes que en otros ámbitos los consideran vulgares, extraños, ilegibles, incoherentes, características de lo autogestivo, pues productores y colectivos usan este medio para tener una plataforma cultural, más importante para expresar ideas que en otros medios las modifican o censuran que lleva a innovaciones creativas.

Se usaba antes del internet, pues se autopublicaban mediante la fotocopia, con una reproducción en diversos medios: mimeógrafo, fotocopiadora, risografía, serigrafía, grabado e impresiones, para luego pasarse personalmente o por correo postal. Según el objetivo de la publicación son los formatos, materiales y formas usadas. Estas publicaciones tienen plena autonomía, ya sea personal o colectiva, esta última lleva a procesos y resultados más diversos, por ello están entre la revista y el panfleto, su particularidad viene de la autogestión total de su proceso: elaboración, publicación y distribución.

Este tipo de publicación está muy ligado a la filosofía del DIY o Do It Yourself (hazlo tú mismo), ahora muy visto, considerado un acto de rebeldía contra el consumismo pasivo inconsciente, al mismo tiempo no responde a presiones comerciales, sin fin comercial o de lucro, más bien, desde el principio se practicó el intercambio de ejemplares entre autores en físico y por correo postal, generando un vínculo entre autor-lector más personal; las ferias y eventos de autoedición son indispensables para mantener, ampliar y conocer la comunidad. Actualmente muchos fanzines se difunden mediante redes sociales, como Facebook, Tumblr e Instagram, aunque para su investigación más profunda o por publicación, colectivo o autor hay mucha dificultad de rastrearlos y documentarlos por su naturaleza subterránea, esto debido a su historia.

Es en los 30’s en Estados Unidos, dentro las comunidades de fans (fandoms) de ciencia ficción, donde empiezan los considerados primeros fanzines en los cuales se escribían finales alternativos o profundizaban en ciertos personajes, aunque es complicado trazar su historia por encontrarse en los submundos de la cultura y fuera de los medios de comunicación tradicionales, pero "existe el acuerdo tácito de considerar oficialmente The Comet (elaborado por el Club de Correspondencia Científica de Chicago) como el detonador del pionero movimiento de los sci-fi zines, los fanzines de ciencia ficción"[5], principalmente era de ciencia ficción y fantasía, posteriormente llamado Cosmology, fue publicado en 1926 por Raymond A. Palmer y Walter Dennis, inició como sistema de correspondencia entre aficionados, posteriormente se convirtió en una publicación artesanal donde había historias similares a las presentadas en las novelas de ciencia ficción, posteriormente se expandió a cualquier tema. Esto llevó a publicaciones similares posteriores.

Imagen obtenida del Museo Universitario de Arte Contemporáneo
Imagen obtenida del Museo Universitario de Arte Contemporáneo

Paralelamente, hubo un avance tecnológico que favoreció la proliferación de la cultura ‘zine’ en 1970: la fotocopiadora, y la apertura de reprografías posibilitó a cualquiera publicar en pequeños formatos, abaratando costos, tiempo y esfuerzo al autopublicar. Aunque su auge fue entre 1950 a 1960, donde se volvieron un medio de expresión importante para la contracultura, posteriormente al hacer fotocopias se encajaba, a la vez, en el movimiento punk, por sus rasgos particulares: uso exclusivo de blanco y negro, pequeñas imperfecciones arbitrarias, por ello el fanzine se volvió uno de sus medios de expresión. En los 60’s tuvo una estrecha relación con la contracultura juvenil desarrollada con el periodismo musical, literatura alternativa, la historieta underground lo cual ayudaría en su impacto en la cultura contemporánea.

En España, por ejemplo, la dictadura franquista condicionó la producción de fanzines, para 1975 experimentaron un gran avance paralelo al surgimiento de la Movida Madrileña, los fanzines se mantienen como espacio de expresión. Por otro lado, en la capital mexicana tuvo mucho interés en los 80’s, considerado un producto subversivo y subterráneo, su lugar predilecto fue el Tianguis Cultural del Chopo donde los primeros fanzines punk circularon en "El Chopo", el museo y el tianguis, donde se reunían colectivos y se hacían tocadas de música, lo cual también se reflejó en las publicaciones pues tenía información sobre eventos en el museo.

En los 90’s se extendió el fenómeno desde el periodismo musical; época donde hubo socialización de grupos juveniles, intercambio de ideas mediante foros y encuentros de productores y colectivos, llevando a fomentar el espíritu de colectividad debido a la interculturalidad por las relaciones entre estos grupos con diversos gustos y las nuevas posibilidades de comunicarse vía internet, a la vez los fanzines se diversifican ante el intercambio de experiencias y surgimiento de nuevos grupos. A la vez, otro movimiento cultural impulsó de nuevo a los fanzines: el riot girrrl donde se reivindicaba el protagonismo de mujeres en las bandas de punk, sus fanzines se volvieron de los subgéneros más inspiradores llegando a la actualidad con publicaciones con visión de género.

Con el internet iniciaron los blogs y webs personales donde las nuevas generaciones creaban las narrativas digitales en los cuales la comunicación se encontraba dentro de los límites de la autoedición y la autobiografía como diarios online. A pesar de esto, los fanzines se han popularizado con las plataformas online, no solo por los fanzines digitales (E-zines) que ha llevado a una mayor abaratamiento de costos y con nuevas posibilidades estéticas, además ha llevado a nuevos canales de visibilización, distribución y relaciones entre la comunidad. Además ayuda a documentar y archivar el fenómeno pues es efímero, disperso y hasta inclasificable.

La mayoría de los fanzines son online, dándole nuevas características: accesibilidad a cualquiera en internet, sin barreras geográficas o culturales; facilita su creación al tener más herramientas y de distribución más rápida; se pueden incorporar elementos multimedia para experiencias más dinámicas e interactivas; posibilita la colaboración en la comunidad para enriquecer cada número; aumenta su posibilidad de su preservación para su posterior consulta. Muchos fanzines pasaron a blogs en internet, (personales, contenido estructurado cronológicamente, regularmente actualizados, de un solo tema), además los medios electrónicos favorecen las redes de comunicación, donde se siguen expresando los mismos principios de promover prácticas de comunicación autogestivas, rápidas, de bajo costo o gratuitas y sin intermediarios.

En México ha nacido el proyecto "Fanzinoteca del Museo Universitario del Chopo" cuya finalidad es producir, coleccionar y difundir esas publicaciones, pues por su característica de ser efímero son más fáciles de desaparecer, lo cual lleva a ser necesario y problemático el rescatarlos para las nuevas lecturas, con ello se muestra el interés en investigarlos, sobre todo por el registro de imágenes. Es un espacio para conservar, difundir, producir fanzines en un museo auspiciado por la UNAM.

Posteriormente en varios puntos de México se hicieron relevantes los fanzines de ilustración y narrativa gráfica, a la par muchos artistas visuales, diseñadores e ilustradores recurren a redes sociales para mostrar sus producciones visuales. Desde el 2010 en adelante hay más interés de jóvenes por el fanzine como medio creativo, por tanto surgen ferias, productores y colectivos dedicados a estas publicaciones; este interés viene de varios acontecimientos como las actividades que antecedieron a la Fanzinoteca del Museo del Chopo. Los festivales de fanzines y gráfica alternativa han generado interés y llevado a muchas propuestas estéticas, algunas no enfocadas en el fanzine, pero sí en materiales y medios artesanales. Hay festivales que replican eventos de publicaciones independientes en países de todo el mundo, no fue hasta 2012 cuando se generó en México el formato de exposición y venta de fanzines y otros productos sobre la creación gráfica; muchos gestionados por colectivos, productores que usan las redes sociales para su difusión, además de entrar en ferias de libro y museos donde se da lugar a editoriales independientes.

Este fenómeno cultural ya no está ligado directamente a subculturas, contraculturas contestatarias, más bien se ha transformado y entra en las varias ofertas de productos estéticos autogestivos, se readaptó fuera de donde nació. Su importancia actualmente viene de la interculturalidad, las experiencias compartidas, la necesidad de creaciones estético-visuales que se impulsa en varios sectores juveniles de la república, ya no desde la subversión sino donde lo principal son las propuestas de dibujo e ilustración.

Su esencia subversiva ya no son imperantes actualmente, además se suma que el capitalismo y formas de vida sociales de consumo dictan y ordenan las relaciones humanas y sus productos culturales se encuentran como mercancías, llevando a que este paradigma utilitarista y mercantilista limiten las formas de autonomía comunitaria, por ello el fanzine se encuentra entre lo comercial y lo cultural donde la autogestión es lo más rápido para tener visibilidad en la narrativa gráfica e ilustración de la capital.

Actualmente ya no hay una clara diferencia entre lo considerado un producto comercial y uno cultural "puro", lo muestran las publicaciones independientes, los creadores de fanzines no tienen limitaciones en participar en proyectos, innovar, exponer o mercantilizar su trabajo, parte de las subjetivaciones actuales, donde se actúa conforme al consumo, el capital. El poder elegir se sujeta a la masificación y al estatuto de usuario de bienes, volviendo la autogestión y autoproducción para tener visibilidad social parte de la vida que el fanzine evidencia. Generado dentro de un amplio marco de producción en la capital, nació de contradicciones y es un instrumento de exploración creativa con ejes en problemáticas diversas del país, funcionando como expresión libre y espontánea de jóvenes que va de lo marginal a lo institucional.

Desde que me conozco este tipo de publicación me he dado cuenta de su importancia, no solo histórica sino también actual, pues ahora se necesitan medios sin censura ni limitaciones por patrocinadores en los cuales se asegure la libertad de los creadores para poder expresar sobre su realidad, sus ideas, sus conocimientos para encontrar a otros y así dejar de sentirse desconectados, sin lugar, solos, encontrando comunidades a donde pueden volver y sentir seguridad.


Referencias

“¿Cómo hacer un fanzine?”, Contigo en la distancia. Cultura desde casa, Secretaria de Turismo y Cultura Morelos, https://contigoenladistancia.cultura.gob.mx/detalle/-como-hacer-un-fanzine-

“Fanzine”, Diccionario de la Lengua Española, Real Academia Española,  https://dle.rae.es/fanzine 

Font, Silvia, “Introducción”, La Aventura de aprender. ¿Cómo hacer un fanzine?, pp. 4-8, https://issuu.com/mguerola/docs/como-hacer-un-fanzine 

Martin Del Campo Jiménez, Juan Alberto, “El fanzine como fenómeno cultural en la Ciudad de México”,  Caleidoscopio. Revista Semestral de Ciencias Sociales y Humanidades, 23, 42, (2020): pp. 107-124, https://revistas.uaa.mx/index.php/caleidoscopio/article/view/2154/1987 

“Programa Virtual de Fanzine/UNDERGROUND: Fanzinoteca digital”,  Museo Universitario del Chopo. Cultura UNAM, https://www.chopo.unam.mx/01ESPECIAL/fanzine/fanzines.html 

“¿Qué es un fanzine? y algunos ejemplos”, U-Tad, 03 de junio 2024, https://u-tad.com/que-es-un-fanzine-y-ejemplos/ 

“What is a Zine?”, Texas University if Texas Libraries, 19 agosto 2014, https://guides.lib.utexas.edu/c.php?g=576544&p=3977232 

 

Notas

[1] “Fanzine”, Diccionario de la Lengua Española, Real Academia Española

[2] Font, Silvia, “Introducción”, La Aventura de aprender. ¿Cómo hacer un fanzine?, p.5

[3] Ibídem p. 4

[4] “Programa Virtual de Fanzine/UNDERGROUND: Fanzinoteca digital”,  Museo Universitario del Chopo. Cultura UNAM

[5] Op. Cit. Font p. 7

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