Altar de arena



Los viajes los debo a mi necesidad

de tocar el mundo con las manos…

en esos desplazamientos voy dejando

piezas importantes de mi mecanismo interno.

Luisa Valenzuela


Me siento como una isla

cuya base se desprendió del fondo del mar.

Al berto




Las dos orillas

Quisiera decirte que el tiempo sana todo

pero hay dolores que esperan

por díasmesesaños

hasta que lanza el machetazo

todo es colmillo, navaja, rompe madres.


El mar derrumbó las fronteras de mi cuerpo

solo yo soñaré contigo cuando me vaya

entre rostros por los aeropuertos

Estoy en otra parte

donde no me reconozco,

no me he ido de los lugares donde estuve

estoy en lugares que no conozco todavía,

una cosa es ser mujer

y otra una cabeza

entre un lodazal de cuerpos

naufragando,

me lo dijeron:

nunca salen del todo,

se te quedan pedazos torcidos dentro.

A veces quisiera decir,

yo nací en este país al que le sobran muertos

crecí en este barrio de barrancas y robos

pero la casa se volvió peste

negra, mullida y caliente para apoyar la cabeza

hasta que la cabeza misma se vuelva peste.

La ciudad de la que vengo es extraña

la costa es mi forma de perder,

sigo escribiendo para ti aunque no parezca.

Si yo me encontrara

en la otra orilla de mí

no tendría como herencia

incertidumbre, extravío, nauseas

la comodidad y la promesa de lo que no llega

su antigüedad y su rebaño.

Si yo

en la otra orilla de mí

tal vez


Si tú

en la otra orilla de la noche

cuando la mecha de las voces se apaga

crecieras al lado contrario de la muerte que llevo.

Altar de arena

I

Creí poder reconocerla pero se oculta,

detrás de las cosas palpables

no soy nadie para nombrarla.

no represento a nadie aquí,

en ningún lugar

-Barro es mi profesión y mi destino/

que mancha con su lengua cuanto lame-


Una mujer en el mercado me dice white woman

¿ahora este es mi personaje?

Platico con Mariama debajo de un árbol de mangos

tiene 16 años y habla 4 lenguas, Wolof, Fula, inglés y francés

Mariama es África, no la bruja negra que se enreda como serpiente

haciéndote olvidar todo, excepto su ardiente pecho

No, no la África que creyeron ver los colonizadores.


Estamos en Ramadan,

ellos ayunan y rezan pero nosotros no

Más vino para abstraerme de esta lanza

con la que me atraviesan los días,

furia, calor seco y plástico quemado,

ritmos de balafones, djembes, flautas,

cuerpos rítmicos y olores sensitivos,

mi acento fuerte en ingles,

-No, I’m not from Spain

-But, you speak spanish

(Silence)

Soy un desierto lingüístico, un error de sintaxis,

me desbordo en la retórica

why I don’t speak the language of my ancestors?


Entre el zumbido de la tarde, la oración

voz que raspa las paredes

roza las telas en calles de tierra,

se mete en el arroz con glutamatos

y pedazos de carne,

debajo de las burkas, debajo de los niños

y su grito y su risa.


La oración que cubre todo

se mete en calles y calles, oración basura

oración tráfico, oración pescado en botes

de plástico, oración moscas en el rostro

oración calabaza y piel de cocodrilo

sonido del violín.


Oración que se detiene en mis pies

llenos de arena,

veo mi identidad arrastrada

entre conceptos que ya no recuerdo

El silencio es mi lengua madre



II

Mis ojos abandonados

en la esquina atrapada por arboles

la gente escupe en la calle,

nada debe estar dentro de tu boca

tal vez por eso tanto zumbido irreal.

parvadas de niños pidiendo minti

lengua que muerde la lengua

calles marchitas de cuerpos cenizos

que rezan el corán y no han comido

senderos que regresan a la página que me estruja

para volver a escupir el verbo

el verbo como una flor que no existe

saliva impura que cae en la tierra

de la boca de una mujer.


Sobre la autora

Tania Márquez Aragón estudió Lenguas Modernas en la Universidad Autónoma de Puebla, donde también trabajó en proyectos de investigación de Lingüística Cognitiva e Interculturalidad en la enseñanza de lenguas. Cursó el Taller de poesía “Somos los hipérboreos” de la Universidad de las Americas Puebla. Fue becaria en el Festival Interfaz ISSSTE-Cultura en la categoría de Poesía. Ha colaborado en las las antologías poéticas, “El lugar donde ocurrió la huida”, “Antilogía” (Editorial Tiempo-que-resta, 2016), “Interfaz: Antología 2014-2018” (Editorial Circulo de Poesía, 2019) y “Tiempo Fuera”(2020) de la Academia Nacional de Poesía de la Ciudad de México, así como en la revista “Circulo de Poesía; donde también ha colaborado como traductora. Actualmente Tania coordina un taller de creación literaria “Narrativas nómadas”, que ha sido impartido en comunidades en Oaxaca, Morelos, Puebla, Guerrero y Veracruz y Guatemala y colabora en el proyecto “Borders/fronteras” viajando en África.


Contacto

taniaaroba@gmail.com

IG:gitaniamar

narrativas_nomadas







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