Carta editorial

Entre la guerra y la paz

“El individuo jamás ha querido la guerra. Tal vez quiera la batalla, la aventura,

el entretenimiento, incluso el beneficio, la fama y el peligro; a veces también

la muerte del otro, la desgracia del otro; quiere matar, robar, saquear. En el

mejor de los casos, quiere la victoria, el triunfo, la exaltación de la patria a

costa de otras personas que viven en otro país. Ningún hombre afirmará que

un individuo desee para sí sufrimiento, tortura, hambre, enfermedad, miseria

y destrucción.”.– Arthur Schnitzler

¿Es la guerra una cualidad innata del ser humano? No podemos decir que los seres humanos nacimos listos para hacer la guerra a los contrarios, ni siquiera tenemos enemigos conocidos al momento de nuestro nacimiento (pueden existir pero no los conoceremos hasta adquirir consciencia sobre nosotros y el mundo), yo diría que se nos instruye desde edad temprana a enfrentar al terrible mundo en el que debemos habitar; esclareciendo un poco esta última sentencia, no es que el mundo sea horrible, es que nos enseñan a verlo de esa forma porque el miedo es la mejor arma para controlar a las mentes brillantes que todos tenemos. Regresando al punto de discusión, se nos forma en la educación básica y en casa para aceptar ciertas ideas sobre la historia de nuestro país y el mundo, la forma en la que se nos ha enseñado contribuye a que nos convirtamos a feroces soldados listos para la batalla, pues, aprendemos que todo se ha formado mediante guerras y que solamente así se alcanza la paz y por lo tanto la felicidad; quizá no nos encontremos combatiendo en trincheras, pero, si tenemos que enfrentarnos a nosotros mismos, a nuestra familia, amigos y la sociedad en general, todo esto para encontrar aquello que nos diferencia y que nos hace ser quienes somos.

Para este número de La Memoria Errante, quisimos hablar sobre esos dos aspectos que han marcado a la historia de la humanidad, la guerra y la paz. Más allá de una lucha armada, la guerra está acompañada de sufrimiento, víctimas y victimarios, ambición y de una inagotable búsqueda de Paz, reflexionar entorno a estos dos conceptos, tomándolos como parte de conflictos políticos, sociales, personales o familiares, pues no es necesario tener armas de fuego para luchar, es cuestionarnos a nosotros mismos. Encontrarán en nuestras páginas los textos de nuestro equipo de autores así como de colaboradores que respondiendo a nuestra convocatoria se han animado a compartirnos un poco de ellos y sus ideas. No te puedes perder las obras de Leticia Ochoa Castillo ni nuestra nueva sección Dossier, en la que encontrarás una selección de fragmentos de autores y autoras de obligada lectura.

Gracias por estar con nosotros en el desarrollo de este proyecto que es de todos, esperamos que nos sigas acompañando en este camino lleno de aprendizaje y letras.

Disfruta de los textos, nos leemos pronto

Beatriz Alvarado

Directora de La Memoria Errante